¿Que es ser cantante?

En el momento de pensarse como portador de un instrumento natural, in-corporado, el vocalista que aspira a una paulatina perfección de sus habilidades debe considerarse a sí mismo como:

. Un gimnasta: pues su objetivo es adecuar y ejercitar el cuerpo-instrumento. Esto se específica desarrollando y estimulando periódicamente los músculos que intervienen en el AF.

. Un estudiante: por el hecho de que la auténtica habilidad de la voz impone el análisis y el conocimiento teorético de la música. Ligerísimamente, el vocalista ha de saber efectuar fraseos conforme a un conocimiento de su rango vocal y conseguir una adecuación rítmica de los sonidos.

. Un artista: en tanto la música es una forma de expresión. Para eso es preciso conocerse a sí mismo. Delimitar nuestros gustos y preferencias para poder volcar el conocimiento y la técnica en un resultado creativo, original y propio.

A lo largo de estas lecciones los 3 aspectos que hacen al vocalista van a ser desarrollados intercaladamente. No obstante, lo que hace a la expresión individual, habrá de ser el resultado de una busca más personal, que se liga a las emociones y a la propia percepción del planeta.Imagen

Por consiguiente, la instrucción que desde este lugar podemos brindar, servirá para reforzar la técnica gimnástica y el conocimiento teorético, si bien este último debe acompañarse con la exploración a otros instrumentos armónicos y melódicos.

La práctica incesante es esencial si deseamos conseguir buenos resultados. Todo aprendizaje es un proceso, de ahí que vamos a respetar cada paso, a fin de no dañarnos el Aparato Fonador ni caer en fallos recurrentes. Las prácticas precisan de una relajación anterior, de un trabajo respiratorio y de un calentamiento vocal como ítems básicos.

Para despedirnos de estas clases de canto sintiendo que cantamos un tanto, hagamos unos 2 minutos de respiración diafragmática básica (ver lección dos) y empecemos con un ejercicio de resonancia.

Ya antes de iniciar, consejo:
ESCUCHÉMONOS y SEAMOS CONCIENTES DE QUÉ PASA DENTRO NUESTRO.
Este ejercicio nos deja investigar los niveles diferentes de resonancias que dispone nuestro cuerpo y nos prepara para el trabajo con el fantasma de armónicos. De momento, ya antes de nombrarlos, vamos a sentirlos.
Ahora si:

Vocalizaremos con la boca cerrada haciendo el sonido «mmmmmm».

. Escojamos una armonía breve o bien fragmento de canción que sea simple, o sea, sin saltos profundos de grave a agudo o bien a la inversa.
. Repitamos el fragmento múltiples veces con la boca cerrada. Relajados, sin forzar nada, a fin de que la voz sea natural, nuestra.
. Cuando incorporamos la armonía, examinamos de qué forma actúa nuestro sistema articulador. La mandíbula: Está cerrada, mas ¿presionamos las muelas o bien hay una apertura?
La lengua: Está en reposo, mas, ¿dónde situamos la punta de la lengua? ¿tocando los dientes de abajo o bien el espacio entre los ? ¿O bien toca los dientes de arriba?

Si se animan, pueden hacer lo mismo mas con la boca abierta. El sonido se proyectará. No esmeren jamás las cuerdas. Ya vamos a hablar del cuidado preciso en las próximas lecciones.