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martes, octubre 26, 2021
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Vino: Cómo Calcular las Cantidades Necesarias

A la hora de organizar reuniones hay un cálculo que molesta a muchos, y se trata de saber cuánto vino comprar. El Club BONVIVIR brinda importantes consejos para que no se pierda su próximo evento o compre demasiadas botellas

Los encuentros con amigos, las despedidas con los compañeros de oficina, los planes para la mesa navideña y el brindis de fin de año, son oportunidades que nos obligan no solo a pensar en qué descorchar sino también en cuántas botellas cargar.

Para quienes nunca han estado detrás de la organización de estas reuniones, es difícil imaginar cómo conseguir el número exacto, por eso hoy estamos compartiendo algunos detalles importantes que hay que tener en cuenta para no equivocarse a la hora de descorchar en la próxima reunión.

Consumo responsable: El buen vino se disfruta mejor con moderación. Por eso, es bueno saber cuánto vino descorchar en una reunión. Según organizadores y restauradores, el promedio por persona en un evento de dos a tres horas es de 400 ml, mientras que una comida puede ser de 500 ml.

Este cálculo tiene en cuenta que no todos los invitados están bebiendo mientras que otros pueden superar este promedio. La información importante para que estas cantidades se tengan en cuenta en el cálculo es agua mineral u otras bebidas no alcohólicas que los huéspedes pueden alternar con el vino.

Cuánto servir en el vaso: Siempre depende de la ocasión y la hora en que se sirva la cantidad de vino en las copas. Por ejemplo, durante una cena, la medida es cercana a los 120 ml por vaso para los blancos y 150 ml para los tintos. Esto equivale a una bebida bien servida en ambos casos.

Ahora bien, si fueran vinos espumosos, la medida es de 140 ml en copa flauta y para vinos de postre unos 75 ml. Sin embargo, si la ocasión es un cóctel o una reunión social donde los invitados pasan más tiempo conversando, se sugiere servir una cantidad menor por copa para que el vino no pierda temperatura y, si es necesario, rellenar las copas si es necesario.

Para una gran fiesta: Ya sea una boda, un aniversario o una fiesta de fin de año, siempre que sea una reunión masiva, la información importante es la cantidad de invitados. A partir de este número, se considerará una botella normal de 750 ml por cada tres adultos.

Como en cualquier encuentro, unos optarán por otras bebidas y otros beberán más de la media y así se compensarán las cantidades.

Espumosos aparte: Si quieres ofrecer vino espumoso tanto en la recepción como para un brindis, es recomendable considerarlo como un extra y el cálculo es una botella para cuatro personas. Si solo se beben estos vinos en una de estas ocasiones, el número de botellas necesarias será la mitad.

El horario importa: Otra información relevante es el momento del desbloqueo. Por ejemplo, al mediodía el consumo puede disminuir hasta en un 15% y si es durante la semana quizás más. Por la noche, es común que los montos se acerquen a los promedios pero este no será el mismo el martes que el viernes o fin de semana.

Blanco o rojo: En nuestro país el consumo de vino tinto es fundamental para todas las ocasiones, incluso durante recepciones y cócteles. El recuento que no falla muestra que para ocho botellas de tinto, se descorchan dos de blanco. Las únicas situaciones que cambian a favor de los blancos es si es el almuerzo en un día caluroso o soleado. Eso sí, nunca supera el 30% del total. El menú puede ser otro factor que cambie las proporciones.

Cena en casa: En esta ocasión el cálculo debe hacerse según el menú, la cantidad de platos y los maridajes que queramos compartir, teniendo en cuenta que por cada botella de vino podemos servir entre seis y siete copas. Esta cantidad dependerá del tipo de vino, por ejemplo, para los tintos siempre se estiman alrededor de siete copas mientras que los blancos pueden dar hasta ocho ya que estas copas son siempre más pequeñas y se servirán en un volumen menor para no perder temperatura.

En cuanto a los vinos espumosos, se pueden conseguir hasta ocho copas por botella y en el caso de los vinos de postre, cabe destacar que pueden dar hasta el doble que los vinos secos. Ahora bien, si la carta ofrece varias etapas, es importante reducir las cantidades de cada vino para que todos los platos se puedan acompañar sin salir de la fila.

Cóctel o recepción: La duración de estos eventos siempre se reduce con snacks que se «sirven» en un ambiente distendido donde las conversaciones y lo social son los protagonistas. En esta zona de copa en mano, es posible que los vinos espumosos tengan tanta demanda como los tintos e incluso los blancos se consuman más. Será importante considerar el rendimiento de las botellas por copa ya que la media establece unas tres medidas de vino por persona.

Cata de vinos: Si tienes la tentación de organizar una cata con amigos y compartir con ellos lo aprendido en cursos, talleres y catas, debes tener en cuenta que las dosis en estos eventos son bastante pequeñas, por ejemplo alrededor de 35 ml o como máximo 50 ml. La cantidad es suficiente para apreciar las características del vino y cuando las muestras a degustar son numerosas, el paladar sabe apreciarlas.

Cita romántica: Otras ocasiones que requieren un buen descorche son las celebraciones de amor, aniversarios, celebraciones o propuestas de matrimonio. En estas ocasiones, es ideal para recibir el brindis o disfrutar de un vino ligero y fresco que no se convertirá en el protagonista de la velada. Si el plan incluye cena, es bueno pensar en vinos finos y vasos no muy llenos.